Una burbuja que estalló
En 2019 la acción de Beyond Meat cotizaba alrededor de 235 dólares, y los analistas pronosticaban que la compañía iba a desplazar a la ganadería mundial en poco tiempo. Sin embargo, para agosto de 2026 la acción había caído por debajo de un dólar, obligando a la empresa a ejecutar un reverse stock split de 1 a 30 para mantenerse listada.
Resultados financieros y cierres de competidores
El segundo trimestre de 2026 reportó ingresos de 68,8 millones de dólares, un descenso del 8,2 % respecto al año anterior, sin beneficio neto. Paralelamente, Impossible Foods perdió a su consejero delegado en enero de 2026 y no ha encontrado sustituto; Believer Meats cerró en diciembre de 2025 después de captar más de 390 millones de dólares, y otras startups de carne cultivada como Meatable, Upstream, CellRev y SCiFi Foods también han dejado de operar.
El verdadero motor del mercado
Más allá de los fracasos de la imitación, la categoría de proteína vegetal que no replica la carne está experimentando un fuerte crecimiento. En España, el mercado de la carne vegetal apenas alcanzó 65,3 millones de euros, con una caída del 6,3 % en valor y del 7 % en volumen, mientras que el conjunto de proteínas vegetales creció un 7,7 % hasta los 546 millones de euros, impulsado por el yogur vegetal (+22,8 %) y el tofu y seitán (+8,6 %).
Inversión y tendencias europeas
En el primer semestre de 2026, Europa captó 236 millones de euros en inversiones para la proteína vegetal, un aumento del 56 % respecto al año anterior, sobre todo en técnicas de fermentación. La inversión se ha concentrado en soluciones que resultan más baratas que la carne tradicional o que ofrecen ventajas adicionales, en lugar de en la imitación de la carne.
Perspectiva futura
Si la tendencia continúa, el consumo de proteína vegetal podría convertirse en la norma alimentaria, aunque pasemos desapercibido el cambio, ya que la demanda se centrará en productos más económicos y sostenibles que en sustitutos directos de la carne.