Electra despliega en Madrid la electrolinera urbana más potente de Europa con 600 kW

La operadora francesa especializada en movilidad eléctrica, Electra, ha inaugurado oficialmente un innovador centro de repostaje ultrarrápido situado en el barrio madrileño de Carabanchel. Este emplazamiento se erige como la estación de carga urbana con mayor potencia de todo el continente europeo, integrando un total de 26 puntos capaces de suministrar hasta 600 kW de energía simultáneamente.

Una infraestructura clave para la movilidad urbana

Con una inversión estimada en 3 millones de euros adjudicada por el consistorio de la capital, esta electrolinera rompe la tendencia habitual de ubicar los cargadores de alta potencia exclusivamente en autovías. Al encontrarse en una zona de alta densidad poblacional, próxima a las cocheras de la EMT y enclavada entre la A-42 y la M-40, permite a los usuarios aprovechar el tiempo de espera —que ronda los diez minutos gracias a su tecnología— para realizar compras o comer en establecimientos cercanos.

El recinto opera de manera ininterrumpida las 24 horas del día y los 7 días de la semana. Los conductores tienen la facilidad de asegurar su espacio con hasta sesenta minutos de antelación a través de la aplicación Electra+, facilitando transacciones mediante tarjeta de crédito o plataformas como Bizum.

Sostenibilidad y desafíos burocráticos

El diseño de la estación incorpora una marquesina superior dotada de 100 kWp en paneles fotovoltaicos orientados al autoconsumo, los cuales se complementan con un sistema avanzado de almacenamiento energético. Gracias a esta configuración, la compañía prevé neutralizar aproximadamente 1.000 toneladas de emisiones de CO2 al año.

Durante la presentación, el concejal del distrito, Carlos Izquierdo, destacó los avances en la electrificación de Madrid, aunque admitió la existencia de importantes retos para agilizar los trámites burocráticos. En la misma línea, el CEO de Electra, Bastien Verot, reconoció que el desarrollo de la obra requirió 18 meses y que la empresa ha ajustado sus previsiones iniciales para España, aplazando la meta de las 200 estaciones hasta 2028 o 2029 debido a la lentitud administrativa.

Actualmente, la firma gestiona 18 electrolineras a nivel nacional —ocho de ellas en la Comunidad de Madrid— y supera las 750 estaciones repartidas en diez países europeos, con la ambición de escalar posiciones en el mercado ibérico durante los próximos años.